ISO 18436-2: Calificación del personal para el análisis de vibraciones

Sensor de vibración

Sensor óptico (Tacómetro láser)

Balanset-4

Pie Magnético Tamaño-60-kgf

Cinta reflectante

ISO 18436-2 es la norma reconocida a nivel mundial para la formación, la cualificación y la certificación de los profesionales del análisis de vibraciones. Su título completo es Monitorización del estado y diagnóstico de máquinas — Requisitos para la cualificación y evaluación del personal — Parte 2: Monitorización del estado de vibraciones y diagnóstico, y forma parte de la familia más amplia de normas ISO 18436, que regula la competencia del personal en las distintas disciplinas relacionadas con la monitorización del estado de las máquinas. La norma tiene por objeto garantizar que las personas que realizan tareas relacionadas con la maquinaria vibración las mediciones y el análisis cuentan realmente con los conocimientos y las habilidades necesarios para desempeñar el trabajo de forma competente. Establece una escala de certificación de cuatro categorías, en la que cada peldaño representa un nivel superior de especialización —desde un recopilador de datos básico hasta un experto en diagnóstico y un responsable de programas—, lo que ofrece a los empleadores una forma verificable de evaluar la competencia y a las personas una vía clara para avanzar en sus carreras profesionales en monitorización de condición y mantenimiento predictivo.

1. Por qué existe la norma

La fiabilidad de los datos de vibración depende totalmente de la persona que los recopila e interpreta. Un sensor mal instalado, un rango de frecuencias mal configurado o una lectura errónea espectro puede llevar a que un programa de mantenimiento se centre en buscar fallos que no existen —o, lo que es peor, pase por alto los que sí existen—. Antes de la norma ISO 18436-2, cada empresa y cada región definía la «experiencia» de forma diferente. La norma sustituye ese mosaico por un único punto de referencia aplicable a nivel internacional: un conjunto definido de conocimientos necesarios, una formación reglada mínima, una experiencia práctica verificable mínima y un examen estandarizado en cada nivel. El resultado es que un analista certificado por la ISO cuenta con un nivel de competencia demostrado y comparable independientemente del lugar en el que trabaje.

2. Las cuatro categorías de certificación

El núcleo de la norma es una estructura progresiva dividida en cuatro categorías. Cada categoría especifica las responsabilidades, los conocimientos necesarios, la formación y la experiencia requeridas para ese nivel, y cada una se basa en la categoría inferior.

Categoría I: Recopilador de datos

Esta es la certificación básica de nivel inicial para el personal que se inicia en la monitorización de vibraciones. Una persona de Categoría I está cualificada para realizar mediciones básicas de vibraciones de un solo canal a lo largo de un recorrido preestablecido. Entre sus funciones principales se incluye el manejo de un equipo portátil colector de datos, identificando correctamente los puntos de medición definidos por el recorrido y montando adecuadamente el sensor —imán o sonda— para obtener datos limpios y repetibles. Están capacitados para detectar una mala calidad de los datos provocada por problemas en los sensores o los cables, y para confirmar que las lecturas se encuentran dentro de los rangos esperados. Una habilidad clave es comparar lecturas sencillas de vibración de banda ancha con valores preestablecidos niveles de alarma —como los extraídos de ISO 20816, la norma que sustituye a la ISO 10816, para determinar si una máquina funciona «con normalidad» o si requiere una inspección más detallada. No se espera que diagnostiquen averías, pero, como primera línea de un programa de mantenimiento basado en el estado (CBM), recopilan datos coherentes y de alta calidad de los que dependen todos los análisis posteriores.

Categoría II: Analista de vibraciones

La Categoría II, ampliamente considerada como la certificación de referencia en el sector para un analista de vibraciones en activo, exige un nivel de conocimientos y habilidades considerablemente más profundo. Estos analistas no solo recopilan datos, sino que realizan análisis y diagnósticos detallados en una amplia gama de maquinaria habitual. Entre sus responsabilidades se incluyen la selección de la técnica de medición y el sensor adecuados para cada tarea, así como la configuración del dispositivo de recopilación de datos con los parámetros correctos (Fmax, resolución, promediado) e interpretación de señales de un solo canal FFT espectros, formas de onda de tiempo y fase mediciones. Una competencia fundamental es la capacidad de diagnosticar fallos habituales como desequilibrar, desalineación, holgura mecánica, de elementos rodantes defectos de los cojinetes y problemas básicos de engranajes. También se espera que los analistas de categoría II realicen tareas básicas equilibrado de un solo plano de rotores sobre el terreno.

Categoría III: Analista sénior de vibraciones

Un analista de categoría III es reconocido como técnico superior y líder dentro de un equipo de monitorización del estado. Esta certificación avanzada exige profundos conocimientos teóricos y una amplia experiencia práctica. El titular es responsable de diagnosticar toda la gama de averías complejas en la maquinaria, incluidos los problemas con cojinetes de deslizamiento, rotores flexibles, resonancia y sistemas de engranajes complejos. Dominan técnicas avanzadas como el análisis FFT de dos canales, Función de respuesta en frecuencia (FRF) measurements (bump tests) y Forma de deflexión operativa (ODS) análisis. Más allá del diagnóstico, su función suele extenderse a la gestión de programas: establecer y llevar a cabo un programa de seguimiento del estado de las instalaciones, fijar los límites de alarma y los criterios de análisis, y proporcionar orientación técnica, formación y tutoría al personal de las categorías I y II. Son el recurso técnico clave para situaciones complejas y maquinaria crítica problemas.

Categoría IV: Analista experto en vibraciones

Este es el nivel más alto de certificación: la cúspide de la especialización en diagnóstico de maquinaria. Un analista de Categoría IV es un líder e innovador reconocido que posee un dominio profundo y fundamental de la teoría de las vibraciones, el procesamiento de señales y dinámica del rotor. Sus responsabilidades van mucho más allá de los diagnósticos rutinarios: desarrollan y validan nuevas técnicas de diagnóstico, resuelven los problemas más sutiles y complejos de los equipos y comprenden las intrincadas relaciones entre los parámetros de procesamiento de señales —por ejemplo, los efectos de los diferentes funciones de ventana en un espectro. Son expertos en herramientas avanzadas como análisis modal y el análisis de elementos finitos (FEA). Un analista de categoría IV suele actuar como máxima autoridad técnica en un programa de monitorización del estado de las instalaciones a nivel corporativo, asesorando a analistas de todos los niveles y marcando la dirección estratégica sobre cómo se aplican las tecnologías de diagnóstico.

3. Requisitos de admisión y de examen

Con el fin de garantizar un nivel de competencia estandarizado, la norma establece requisitos previos estrictos para la certificación en cada nivel. Para cada una de las cuatro categorías, especifica la duración mínima de la formación presencial —por ejemplo, 38 horas para la Categoría II— y, lo que es más importante, el número mínimo de meses de experiencia práctica verificable sobre el terreno, como los 18 meses exigidos para la Categoría II. Los requisitos son progresivos: un candidato debe cumplir los requisitos de formación y experiencia de cada nivel inferior antes de pasar al siguiente. La norma también define los propios exámenes: el número de preguntas de opción múltiple para cada categoría, la duración del examen y la puntuación mínima para aprobar. Esta combinación de formación obligatoria, experiencia práctica documentada y un examen estandarizado y supervisado es lo que hace que un certificado ISO 18436-2 sea una señal fiable de competencia real, en lugar de una mera asistencia.

4. Resumen de conceptos clave

  • Competencia estandarizada: El objetivo principal de la norma es establecer un marco de referencia uniforme y global sobre lo que un analista debe saber y ser capaz de hacer en cada etapa de su carrera profesional.
  • Itinerario de habilidades progresivo: Las cuatro categorías conforman una guía clara que muestra qué hay que aprender y experimentar para pasar de principiante a experto.
  • Separación entre formación y certificación: Se requiere formación, pero la norma se centra en certification — superar un examen riguroso para demostrar su competencia. Los organismos de formación preparan a los candidatos; los organismos de evaluación independientes se encargan de realizar los exámenes.
  • Reconocimiento global: La certificación según la norma ISO 18436-2 goza de reconocimiento mundial y suele ser un requisito para puestos relacionados con la ingeniería de fiabilidad y el mantenimiento predictivo.

5. Cómo encaja la norma ISO 18436-2 en el panorama general de las normas

La norma ISO 18436-2 regula people; sus normas complementarias regulan métodos y límites, y se espera que un analista competente sepa cómo se relacionan entre sí. ISO 17359 establece el marco general para un programa de seguimiento del estado, ISO 13373-1 detalla los procedimientos de monitorización de vibraciones, y el ISO 20816 serie (que incorporó la antigua norma ISO 10816 y la norma retirada hace tiempo ISO 2372) define el intensidad de la vibración los criterios con los que un analista realiza sus evaluaciones. El dominio del vocabulario estándar ISO 2041 and with ISO 21940-11 para la calidad de equilibrado completa el conjunto de conocimientos en el que se basa un analista certificado en su trabajo diario. Muchos países cuentan con sistemas de certificación acreditados según la norma ISO/IEC 17024 para organizar los exámenes de la norma ISO 18436-2, por lo que el certificado tiene validez más allá de las fronteras.

6. La norma en la práctica diaria

Las categorías se corresponden perfectamente con el trabajo real. Un técnico de categoría I que recorre un route recoge los niveles generales y los compara con los umbrales de alarma. Cuando un valor aumenta, un analista de categoría II toma el relevo y utiliza herramientas de FFT, forma de onda en el tiempo y fase para identificar la avería y, si el problema es un desequilibrio, lo corrige in situ. Aquí es donde resulta útil un instrumento portátil de dos canales como el Balanset-1A se ajusta al modelo de competencias: respalda el análisis del espectro de diagnóstico que lleva a cabo un analista de Categoría II, así como el equilibrado en un plano y en dos planos equilibrado de campo lo que la norma exige en ese nivel, comprobando desequilibrio residual en función del nivel ISO correspondiente. Los casos persistentes o complejos —resonancia, comportamiento de rotor flexible, problemas estructurales— se remiten a un especialista de categoría III o IV, tal y como prevé la estructura progresiva de la norma. Utilizada de esta manera, la norma ISO 18436-2 no es una carga burocrática, sino una división práctica del trabajo que asigna el nivel adecuado de especialización a cada problema.


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Categories: GlosarioNormas ISO

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